En mis sueños profundos, abro mis ojos y frente a mi estas tu.
Eres el despertar de casa uno de mis días y si mis días fueran contados los viviría todos contigo.
Eres la sombra que me protege del sol que hace árida la tierra.
Eres el agua del manantial de la que tomo al estar sediento.
Eres el hombro del cual me recuesto aunque sea el mas fuerte de los hombres.
Y si en los llantos me veo ahogado, eres quien me da la mano y me saca de las profundidades del mar de mis lágrimas.
Si fuera científico me dedicaría a examinar cada célula de tu cuerpo. Y si jugara a ser Dios, me dedicaría solo a tu divina creación.
No me dedicaría a buscar la vida eterna, porque la vida contigo es una eternidad.
Tal vez me dedicaría a mezclar la alquimia y filosofía, y mi filosofía de vida, seria vivir contigo.
Si tan solo fuera Adán y tú fueras mi Eva, le pediría a Dios con egoísmo que nos dejara solos en la tierra.
Y si existiera el pecado en el mundo, solo seria el pecado de amarte.
No existirían las tinieblas, porque las noches contigo, solo serian de luna llena.
Luna llena que nos abrigue, luna llena que nos envuelva, luna llena que nos esconda, en las más profundas de las cuevas.
Que pena que una vida sea tan corta para vivirla a tu lado y no poder pedir un poco mas de tiempo.
Que lastima que el mundo sea tan pequeño, que en menos de seis horas haya sido atravesado.
Me gustaría que fuera cuarenta y ocho y no doce meses por año, y celebrar cada cumpleaños contigo, cuatro cumpleaños por años cuatro navidades contigo, cuatro aniversarios por año.
No existirían años bisiestos, bisiesto serian los años, no estarías tu conmigo, yo estaría contigo a tu lado.
Y si fuera yo que escribiera estas letras, diría que de ti, estaría enamorado.
Autor: Jean Carlos Sosa N.
Autor: Jean Carlos Sosa N.
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